jueves, 11 de febrero de 2021

C.L.

 Decidí dejar de escribir, no quería ventilar mi vida privada que nadie supiera lo feliz que era con él porque el mundo siempre lo arruina y, no podía creer que mi sueño se estaba haciendo realidad.

La primera vez que lo vi, me temblaba el cuerpo, me ofreció su mano y me sentí temerosa a aceptarla. 

Me gustó sus manos y me gustó él, mucho más que todas esas veces que conversabamanos en las madrugadas por el chat, en las que me sentia culpable por hacer que durmiera poco, feliz porque nos contabamos todo. Eso era lo que creía yo.

Acabo de enterarme qu sufre de la paralisis de sueño y, me duele saber que solo suma algo más a la larga lista de cosas que nunca me contó y me hace pensar que no confiaba en mí y que lo poco que decia, pues era algo general que todo el mundo sabe.

Duele cierto?

Duele demasiado como para saber que jamás puedo regresarlo a mi vida, aunque ahora sienta que no puedo respirar, que necesito sus besos y abrazos para tener la paz y finalmente, darme cuenta que fui yo la que amó más ...y sangro, sangro. 

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