Hay ausencias que representan un verdadero triunfo. Cito a Cortázar, porque, quizá Rayuela tiene más de mi que cualquier otra obra.
Dios! ¿Algún día podré superarte?
es la gran pregunta que se repite cíclicamente, cada 28 de agosto.
No he tenido respuesta, sigo pensando en ti.
Espero estés bien.
Un fuerte abrazo, donde estés.