Me he acostumbrado a recibir migajas de amor. Salgo con gente que tiene cero responsabilidad afectiva y que, indican "más adelante veremos" aunque, desde ahora ya saben, que más adelante no verán nada.
Parece ser que en todas las relaciones, vínculos amorosos que tengo, reina eso.De alguna forma, es como que yo lo buscara, pero simplemente, sucede, me doy cuenta a medio camino e intento justificar todo, hasta que un día no puedo más y exploto.
Es natural hoy en día, salir con alguien para un encuentro sexual, pero no dejar que esa persona entre en tu vida, en tu círculo de amigos, contarle tus cosas, ser parte de ti.
¿El mayor temor? salir dañado o es que, salen con la que pueden y no la que quieren y por eso,importa poco como ella se sienta. Con ella, me refiero a la persona, porque se da el caso que muchas chicas hacen esto, pero también y principalmente, los varones.
Aprender a ponernos por encima de eso, que no seamos nosotros los que empezamos la conversación ni quienes lo buscamos primero,menos quien contesta inmediatamente de manera positiva todo cuando la otra persona lleva días sin intentar saber de ti. Y creo que, cuando uno quiere, la otra persona pasa a ser tu prioridad: te levantas y quieres saber como está, como va su día, cuando la verás nuevamente, entre otras.
La extrañas y se lo dejas ver, no importa ser vulnerable, tu pecho te grita que no puede callar y cuando lo tienes cerca, le dices todo con gestos o palabras, porque para ti, no existe nadie más.
Imaginar salir con otra persona mientras sales con ella, jamás va a pasar por tu cabeza, no se te va a ocurrir hacerlo, y esperas con todas tus fuerzas, que tampoco lo haga, el día que te enteras,te destruyes, y prefieres no saber al respecto.
Pero esa destrucción termina siendo temporal, te caes y te vuelves a levantar, continuas tu vida y todo va genial y olvidas que un día te sentías morir, que sin él tu vida no sería igual, pero sigues, la vida continúa.